El papel esencial de la logística en el sector cinematográfico
Ya se rueden en exteriores o en estudio, sus películas y series favoritas dependen de una logística imponente y perfectamente engrasada. El sector francés y el Estado quieren apoyarse en este saber hacer para duplicar el volumen de producción de aquí a 2030. ¡Silencio, cámara, acción!
500 actores, 350 técnicos, varios lugares de rodaje repartidos por toda la ciudad. Retrasado por la huelga de guionistas en Hollywood, el rodaje de la temporada 4 de la serie de Netflix “Emily in Paris” se organizará finalmente en dos fases: una primera sesión antes de los Juegos Olímpicos a principios de 2024, y una segunda en otoño, tras la clausura de las competiciones paralímpicas. Todo un reto para los equipos de producción franceses y estadounidenses. Cámaras, producción, iluminación, vehículos, comidas, camerinos o vestuarios: cada rodaje de película o serie representa, en efecto, un inmenso desafío logístico. Más aún cuando tiene lugar en una ciudad tan densa como París. Además de movilizar una gran variedad de equipos y un elevado número de técnicos, el ejercicio exige anticipar numerosos aspectos, como el estacionamiento de los vehículos técnicos, la entrega de decorados, el corte del tráfico o la seguridad de los equipos y los vecinos.
TSF: calidad, pasión y logística
Esta hazaña es el día a día de TSF. Actor clave del sector cinematográfico en Francia y Europa, este grupo presta —desde 1979— una gama completa de servicios y equipos a los profesionales del sector. “Con nuestras cinco agencias repartidas por el territorio nacional y Bélgica, nuestras ambiciones son sencillas: hacer nuestra oferta más accesible para nuestros clientes. Debemos ser capaces de anticipar el envío y la devolución del material, al tiempo que respondemos en ocasiones a solicitudes de última hora o cuando el rodaje ya ha comenzado. También debemos velar por que la simultaneidad de los distintos rodajes no degrade la calidad de nuestros servicios”, explica Thierry de Segonzac, director ejecutivo de TSF. Para mantener este nivel de excelencia, la empresa ofrece a las producciones un concepto único de oferta integral que incorpora un paquete de servicios (cámaras y ópticas, iluminación, maquinaria, vehículo, alquiler de producción…) en una misma oferta técnica y comercial. Entre los más de 100 largometrajes y varias decenas de series de televisión para cadenas o plataformas a los que acompaña cada año, algunas de sus últimas misiones realizadas son: “Little Girl Blue” de Mona Achache, con Marion Cotillard; “Bernadette” de Léa Domenach, con Catherine Deneuve; “The Walking Dead: Daryl Dixon”, cuyo rodaje tuvo lugar en París y en los alrededores de Mont-Saint-Michel; o la temporada 3 de la serie “Lupin”, de George Kay y François Uzan, para la que TSF suministró, entre otros equipos, un generador de electrohidrógeno que produjo la electricidad para una parte del rodaje. Una primicia en la industria cinematográfica francesa, que busca hoy descarbonizar sus producciones.
Un pequeño Hollywood en construcción en la región de Brie
Además de sus soluciones “móviles”, que una flota de 350 camiones técnicos pone a disposición de los equipos de rodaje en toda Francia, TSF también dispone de sus propios estudios en Épinay, Burdeos y próximamente en el aeródromo de Coulommiers-Voisins (77). Con el apoyo de la Communauté d'agglomération Coulommiers-Pays de Brie y del Estado (la Región de Île-de-France aún no se ha pronunciado sobre su posible aportación), el grupo construye actualmente, en una superficie de 50 hectáreas en Seine-et-Marne, un proyecto de 12 estudios y decorados exteriores de cine. En continuidad con la historia aeronáutica del lugar, estos nuevos estudios ya incorporan un Airbus A300 completamente acondicionado para los rodajes, con una cabina totalmente equipada, incluidos asientos de clase business y una cabina de mando operativa. “Deseamos crear un lugar que reúna todas las comodidades necesarias, como talleres, estudios, platós de rodaje y una zona de decorados, para facilitar la realización de producciones cinematográficas o televisivas, tanto nacionales como internacionales. La idea es, en particular, ofrecer una alternativa a las localizaciones exteriores de París, muy solicitadas. Por ejemplo, vamos a recrear calles enteras de París mediante decorados modulares y configurables según las épocas que busquen los directores”. Con un presupuesto de 83 millones de euros, será el mayor centro de producción cinematográfica de Île-de-France. Unas nuevas instalaciones que deben permitir recuperar el retraso de Francia en términos de superficie total de estudios. Con 58.000 m2, el país de los hermanos Lumière se sitúa hoy por detrás de Hungría, Alemania y el Reino Unido (360.000 m2).
Un lugar marsellés dedicado a la logística de los rodajes
Consciente de esta carencia nacional, la ministra de Cultura Rima Abdul-Malak dio a conocer el pasado mes de mayo a los 68 ganadores de la convocatoria de proyectos “La gran fábrica de la imagen”. Impulsada en el marco de France 2030 junto con el Centre national du cinéma (CNC), esta iniciativa pretende apoyar, a través de la Caisse des dépôts, proyectos de infraestructuras por valor de 350 millones de euros para convertir a Francia en líder del sector. “Las perspectivas no tienen precedentes para todos los actores de la creación y la producción. El volumen de producciones podría duplicarse de aquí a 2030”, aseguraba Rima Abdul-Malak durante este anuncio. Un dinamismo que, evidentemente, no se limita solo a la región parisina. El pasado octubre, la ministra viajó a Marsella para inaugurar “Les Hangars du cinéma”, un espacio de urbanismo temporal de 4.000 m2 que debe servir como base logística de apoyo para los rodajes locales. De nuevo, con una ayuda de 1 millón de euros de la Caisse des dépôts para transformar este antiguo emplazamiento del fabricante de portones Vermigli, adquirido en 2021 por el establecimiento público del suelo PACA. “Llevamos años solicitando a las instituciones una base logística dedicada al cine. Estamos muy contentos”, explicaba al sitio Made in Marseille en enero de 2023 Erika Wicke de Haeck, presidenta de la Association régionale des techniciens du Sud-Est (ARTS). Con un contrato de arrendamiento provisional hasta finales de 2026, el proyecto de Les Hangars du cinéma ha sido objeto de una rehabilitación arquitectónica razonada que da un amplio protagonismo a la reutilización, como la de los escombros procedentes de la demolición; las instalaciones también están concebidas para reutilizarse en otros lugares. Una obra dirigida por la arquitecta Kristell Filotico, que contó con la ayuda de su colega Gauthier Oddo (asistencia a la dirección de obra) y de los miembros de la asociación ARTS. “Los técnicos de cine son expertos en lo transitorio. Saben acondicionar cosas en 48 horas. Hemos aprendido mucho de ellos y han permitido poner en marcha el proyecto en un tiempo récord”, explicaba Kristell Filotico en el mismo artículo de Made in Marseille. Dedicado a pequeñas y medianas producciones, este espacio de “Les Hangars du cinéma” se presenta como complementario de Provence Studios (Martigues) y, sobre todo, de la futura Cité méditerranéenne du cinéma en el Dock des Suds, cuya entrega está prevista para 2026 (Marsella).




