La logística a vela está en auge
En los últimos años, se han creado al menos 5 empresas emergentes de la marina mercante con un mismo objetivo : descarbonizar el sector gracias a la fuerza propulsora del viento. El mercado parece prometedor, a juzgar por el número de estas nuevas compañías, la cantidad de cargadores que ya han firmado con ellas y el apoyo financiero concedido, en particular por la Banque des territoires, a determinados proyectos.
El transporte marítimo de mercancías es uno de los mayores emisores de CO2. Representa el 16 % de las emisiones del transporte de carga, pero el 70 % de las toneladas-kilómetro transportadas. El combustible utilizado hasta ahora es un residuo viscoso del petróleo, sin refinar, pesado y difícil de quemar, que emite durante su combustión una mezcla de gases de efecto invernadero responsables del calentamiento global.
En su informe anual, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) subraya que, si el sector del transporte marítimo quiere cumplir sus compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), deberá cambiar radicalmente sus prácticas, empezando por la energía utilizada, especialmente en los más de 50 000 buques mercantes de todo el mundo. Una de las soluciones que ya se puede contemplar es instalar velas en ellos, para utilizar la fuerza del viento como medio de propulsión. La buena noticia es que los sistemas necesarios para utilizar la energía eólica « pueden instalarse en todo tipo de buques mercantes », celebra Amaury Bolvin, cofundador y director general de Zéphyr et Borée, compañía naviera especializada en el armamento de buques bajos en carbono y pionera del transporte marítimo a vela.
El transporte marítimo de mercancías representa el 90% del comercio mundial en volumen y el 80% en valor y debería continuar su crecimiento en los próximos años. En 2023, el transporte marítimo de mercancías que transitó por los puertos franceses ascendió a 326 millones de toneladas intercambiadas. Por tanto, descarbonizar este modo de transporte tendrá un impacto considerable en la huella de carbono de las actividades comerciales, tanto en Francia como en otros lugares.
Descarbonizar el transporte marítimo de carga
« Según nuestras diferentes simulaciones, los barcos híbridos como los que estamos construyendo, equipados con velas pero también con un motor, permiten reducir el consumo de combustible entre un 20 y un 60 % », afirma Amaury Bolvin. En efecto, cuando se creó en 2017, Zéphyr et Borée apostó por una solución que combina una motorización diésel clásica con un sistema de propulsión que utiliza la fuerza del viento. « Para ello contamos con el apoyo de VPLP, estudio de arquitectura naval; de su filial Ayro, fabricante de velas para la marina mercante; y de D-Ice Engineering, editor de un sistema de enrutamiento que permite optimizar las rutas del buque para aprovechar al máximo los vientos y garantizar una hora de llegada al puerto ». En octubre de 2023 nació así el buque « Canopée », fruto de una licitación lanzada por Ariane Group en 2020 y adjudicada a Zéphyr et Borée en 2022. « Buscaban una solución de transporte para el cohete Ariane 6, desde Bremen, en Alemania, con escalas en Róterdam, en los Países Bajos, Le Havre y Burdeos, antes de llegar a Kourou, en Guayana Francesa ». El buque está equipado con cuatro alas verticales que, combinadas con un motor, permiten reducir el impacto de carbono entre un 15 y un 40 %, según las condiciones meteorológicas. Están previstos entre nueve y doce viajes al año.
Otros proyectos van viendo la luz gradualmente
Tras este primer éxito, surgieron otros dos proyectos : « WinCoop », con una capacidad de 150 TEU o contenedores, que realizará travesías entre Marsella y tres puertos de Madagascar cada 60 días a partir de 2027, y que será gestionado por una cooperativa de unos veinte cargadores; y « Williwaw », con una capacidad de 1 200 TEU, resultado de una licitación lanzada por una coalición de veinte cargadores, para una travesía entre Europa y Estados Unidos, pasando por Amberes, Le Havre, Filadelfia y Charleston. « Para este proyecto, se construirán 3 buques de aquí a finales de 2027, con una salida prevista cada 10 días ». En estos dos proyectos de buques híbridos, la propulsión estará asegurada principalmente por las velas, con asistencia de motor. Así, en 2029, 8 buques de Zéphyr et Borée, incluido uno para carga sobredimensionada (para el transporte de Ariane 6), deberían surcar los mares.
Diferentes modelos
Zéphyr et Borée no es la única que se ha lanzado a este mercado. Otras, como Towt, Grain de Sail, Vela o Neoline, han identificado el mismo potencial. Towt (TransOceanic Wind Transport), creada en 2011, ha puesto en navegación hasta hoy 19 veleros en 5 rutas marítimas para transportar mercancías de alto valor añadido como cacao, ron, té, café… Estos barcos son antiguos veleros, reacondicionados para ser más rápidos. Desde entonces se ha botado un velero de carga, de mayor capacidad (el equivalente a unos 70 TEU), y pronto deberían ver la luz 6 más. Vela, empresa creada en 2022, que también ha optado por un transporte 100 % a vela, acaba de captar 40 millones de euros (el 75 % en forma de préstamos bancarios) para construir su primer trimarán, con una capacidad de 600 palés (equivalente a unos 52 TEU), que realizará su primera travesía a Estados Unidos de aquí a 2026. « Nuestro trimarán está destinado al transporte de mercancías de alto valor añadido, en los ámbitos de la cosmética, la salud y los vinos y espirituosos…, detalla Pierre-Arnaud Vallon, uno de los cinco fundadores de Vela. Apuntamos a los mismos niveles de servicio que el transporte aéreo en cuanto a fiabilidad, plazos y seguridad ».
Los buques de Vela estarán equipados con al menos 300 m² de paneles fotovoltaicos y dos hidrogeneradores para proporcionar toda la energía necesaria, especialmente para las bodegas refrigeradas, que permitirán garantizar la continuidad de la cadena de frío durante las travesías. « En 2050, el transporte marítimo será responsable del 17 % de las emisiones contaminantes, comenta Pierre-Arnaud Vallon. Por ello, urge reflexionar no solo sobre la energía utilizada para hacer avanzar estos barcos, sino también abordar la cuestión desde el ángulo del análisis del ciclo de vida (ACV). Nuestros buques se han concebido para durar el mayor tiempo posible, más allá de los 25 años que se atribuyen generalmente a los portacontenedores « clásicos ». También reflexionamos sobre su reciclabilidad, para lograr el menor impacto global de carbono posible ».
Un sector lleno de promesas
Estos proyectos han recibido distintos apoyos, entre ellos, en la mayoría de los casos, el de la Banque des Territoires, una de las direcciones de la Caisse des Dépôts et Consignations. « Ya hemos comprometido una decena de millones de euros en tres de los proyectos actualmente activos, detalla Claire Fonade, directora de inversiones de la Dirección de Transportes de la Banque des territoires. Nuestra función es acompañar las transformaciones de los territorios, en particular mediante el despliegue de nuevas movilidades en consonancia con una lógica de interés general en dos ejes : la transición ecológica y la cohesión social ». Este apoyo financiero solo se concede a empresas capaces de demostrar su viabilidad económica: disponibilidad de los equipos, tecnología probada, con una tasa de ocupación suficiente para garantizar el equilibrio económico del proyecto… Sin embargo, para Claire Fonade, « parece que se ha dado el impulso y que las barreras de entrada están cayendo ».




